Durante años, Simon Vis fue una de las soluciones domóticas más instaladas en viviendas y pequeños negocios en España. Su enfoque centralizado, su fiabilidad y su capacidad de automatización lo convirtieron en una opción avanzada para su época.
Sin embargo, el tiempo ha pasado, el sistema ha quedado obsoleto, sin soporte oficial, y sus capacidades no se ajustan a los estándares actuales de la domótica moderna:
- control desde el móvil.
- integración con asistentes de voz.
- automatizaciones inteligentes.
- monitorización energética.
- compatibilidad multiprotocolo.
Por ello, muchos usuarios buscan una alternativa que les permita aprovechar la instalación existente sin necesidad de obras. La opción que utilizamos habitualmente es Loxone, un sistema domótico profesional, escalable y preparado para el futuro.
En este artículo analizamos por qué Simon Vis ha quedado desfasado, cómo es su arquitectura original y qué ventajas ofrece migrar a Loxone sin rehacer la instalación eléctrica.
Índice
Qué era Simon Vis y cómo funcionaba: un sistema pionero para los 90.
- Problemas habituales en instalaciones Simon Vis.
- ¿Es posible sustituir Simon Vis sin obras?
- Loxone: la alternativa moderna y robusta para sustituir Simon Vis.
- Cómo es el proceso de migración de Simon Vis a Loxone.
- Conclusión: dar nueva vida a tu vivienda sin obras es posible.
Qué era Simon Vis y cómo funcionaba: un sistema pionero para los 90
Lanzado en 1995, Simon Vis fue la apuesta de Simon para introducir domótica real en viviendas de obra nueva. Basado en la tecnología IHC (Innovation House Control), su planteamiento consistía en un controlador central programable capaz de gestionar iluminación, persianas, climatización, riego y diversas alarmas técnicas.
Su arquitectura era muy avanzada para la época:
Arquitectura centralizada con bus propietario
El sistema se basaba en:
- un controlador central (PLC) instalado en cuadro eléctrico,
- módulos distribuidos de entradas y salidas,
- un bus de comunicación de 2 hilos (0‑Data) a 24 V propietario de Simon.
Con esta topología se conseguía un sistema flexible y reprogramable, aunque totalmente dependiente del ecosistema Simon Vis.
Capacidades de entradas y salidas
El sistema podía gestionar hasta 128 entradas y 128 salidas, combinando módulos con:
- entradas a 24 V DC o 230 V AC,
- salidas de relé a 230/400 V,
- salidas a 24 V,
- y módulos analógicos 1–10 V para regulación de iluminación.
Esto permitía cubrir desde un simple on/off hasta motores de persiana y luminarias regulables.
Automatizaciones disponibles
Para su época, ofrecía funciones avanzadas:
- escenas y horarios,
- apagado general,
- control de persianas y toldos,
- climatización por zonas,
- alarmas de agua, gas o humo,
- simulación de presencia.
El sistema se programaba desde un PC por RS‑232, con menús y temporizadores internos que habilitaban automatizaciones relativamente complejas.
Control remoto limitado por la tecnología de los 90
Simon Vis incluía pasarelas para control telefónico o visualización en PC. Estas soluciones han quedado obsoletas y, en la mayoría de instalaciones, son hoy el punto más débil del sistema.
Fin de vida del producto
A partir de 2003, Simon dejó de impulsar Vis en favor de Vit@ (tecnología LonWorks) y Vox (seguridad), dejando a Simon Vis sin continuidad, sin recambios y sin soporte.
Hoy, conseguir módulos o técnicos especializados es complicado, y la mayoría de instalaciones presentan fallos asociados al desgaste o a la antigüedad de los componentes.
Problemas habituales en instalaciones Simon Vis
Con más de 20–25 años de funcionamiento, los usuarios suelen encontrarse con:
- fallos intermitentes en módulos de entrada o salida,
- pérdidas de comunicación entre dispositivos del bus,
- errores en la pantalla táctil o en el controlador,
- ausencia de repuestos oficiales,
- imposibilidad de ampliar o modernizar funciones.
Todo ello provoca que el sistema deje de ser fiable y limite cualquier intento de modernización.
¿Es posible sustituir Simon Vis sin obras? Sí, y es la clave de una actualización eficiente
La ventaja de las instalaciones Simon Vis es que el cableado puede reaprovecharse.
Aunque los módulos y la lógica deben sustituirse, las canalizaciones y la mayor parte del cableado de pulsadores, luminarias y motores sigue siendo útil.
Esto permite una migración limpia y rápida:
- sin abrir paredes,
- sin cambiar mecanismos,
- sin rehacer la instalación eléctrica,
- reduciendo costes y tiempos.
Solo es necesario adaptar la electrónica a un sistema moderno como Loxone.
Loxone: la alternativa moderna y robusta para sustituir Simon Vis
Loxone es un sistema profesional de automatización que unifica todas las funciones en un único controlador, el Miniserver. Destaca por ser:
- fiable (pensado para 24/7),
- actualizable,
- compatible con multitud de tecnologías,
- escalable a cualquier tamaño,
- y adecuado tanto para viviendas como para negocios.
A diferencia de Simon Vis, Loxone se integra con:
- control desde app,
- asistentes de voz,
- sensores avanzados,
- gestión energética,
- climatización inteligente,
- analítica de consumo,
- y automatizaciones complejas basadas en presencia, luminosidad, horarios o clima.
Ventajas de actualizar Simon Vis a Loxone
1. Control total desde el móvil o tablet
Al migrar de Simon Vis a Loxone, una de las mejoras más notables es la posibilidad de gestionar toda la vivienda desde el móvil o la tablet de forma sencilla y centralizada.
La app de Loxone permite visualizar en tiempo real el estado de cada estancia: iluminación, persianas, temperatura, consumos e incluso alarmas técnicas.
Todo está organizado de manera intuitiva, por lo que activar una escena, regular la climatización o comprobar si hay luces encendidas resulta rápido y accesible.
Además, el control remoto no solo aporta comodidad, sino también seguridad. La app envía notificaciones instantáneas ante fugas, movimientos inesperados, accesos o consumos anómalos, permitiendo actuar de inmediato aunque estés lejos de casa.
Loxone también es compatible con asistentes de voz, de modo que muchas funciones pueden ejecutarse sin tocar el móvil. En conjunto, este control total convierte la vivienda en un espacio más práctico, eficiente y conectado.
2. Automatización inteligente real
Loxone convierte la vivienda en un espacio que actúa por sí solo:
- regula luz según presencia o luminosidad,
- ajusta climatización para ahorrar energía,
- simula presencia cuando no estás,
- incorpora lógica avanzada sin programación complicada.
3. Aprovecha el cableado existente
Una de las grandes ventajas de migrar de Simon Vis a Loxone es que no es necesario rehacer la instalación eléctrica, ya que la mayor parte del cableado original puede reutilizarse.
En muchas viviendas instaladas en los 90 y 2000, Simon Vis ya utilizaba cableado estructurado hacia pulsadores, luminarias y motores de persiana, así como un bus centralizado hacia el cuadro eléctrico. Esto facilita enormemente la actualización, porque Loxone puede aprovechar estos circuitos sin necesidad de abrir paredes ni modificar canalizaciones.
El cableado de pulsadores a 24 V, el bus de control y las líneas de alimentación utilizadas por Simon Vis suelen ser completamente válidos para conectar los nuevos actuadores y módulos Loxone.
En la práctica, esto significa que solo se sustituye la electrónica y la lógica del sistema, manteniendo intacta la infraestructura existente.
Gracias a esta compatibilidad, la transición es rápida, limpia y económica. El usuario evita obras, polvo y largas interrupciones en el uso de la vivienda, obteniendo un sistema moderno apoyado sobre una base ya instalada.
Este enfoque nos permite actualizar su domótica sin complicaciones y con un impacto mínimo en el día a día.
4. Más seguridad y fiabilidad
Al sustituir Simon Vis por Loxone, la vivienda gana en seguridad gracias a funciones integradas como detección de presencia, alarmas técnicas, monitorización energética y notificaciones instantáneas en el móvil ante cualquier anomalía.
El sistema puede actuar automáticamente ante riesgos: cortar el agua ante una fuga, activar escenas de emergencia o simular presencia cuando no hay nadie en casa.
Además, la tecnología de Loxone es mucho más estable y actualizable, evitando fallos típicos de sistemas antiguos.
Todo ello se traduce en un hogar más protegido, fiable y preparado para responder de forma inteligente a cualquier situación.
5. Preparado para el futuro
Loxone es un sistema vivo y en continua evolución, por lo que tu instalación no queda limitada con el paso del tiempo.
Permite añadir nuevas funciones sin modificar la estructura existente: integración de fotovoltaica, ventilación, control de accesos, audio multisala, cargadores de vehículo eléctrico o automatización exterior.
Además, recibe actualizaciones periódicas que mejoran estabilidad, seguridad y compatibilidad con nuevos dispositivos.
Así, la domótica crece contigo y con tus necesidades, asegurando que tu vivienda siga siendo moderna, eficiente y totalmente conectada durante muchos años.
Cómo es el proceso de migración de Simon Vis a Loxone
El proceso estándar suele incluir:
Evaluación de la instalación existente
Identificación de módulos, cableados y cargas aprovechables.
Sustitución de la electrónica
Retirada de los módulos Simon Vis y adaptación del cuadro a Loxone.
Programación personalizada
Configuración de iluminación, persianas, clima, escenas y automatizaciones según las necesidades del usuario.
Pruebas y optimización
Verificación del funcionamiento y ajuste fino del sistema.
Entrega y formación
App configurada, documentación y explicación del funcionamiento.
El resultado: una instalación moderna, fiable y preparada para ampliarse.
Conclusión: dar nueva vida a tu vivienda sin obras es posible
Actualizar Simon Vis a Loxone es la forma más eficaz de modernizar una instalación domótica antigua manteniendo gran parte de la infraestructura existente.
Con una planificación correcta, la transición es rápida, limpia y sin molestias.
El resultado es un hogar:
- más cómodo,
- más eficiente,
- más seguro,
- más fácil de usar,
- y preparado para seguir evolucionando.
Si quieres un presupuesto para hacerlo en tu casa, ¡contáctanos!