Ahorrar energía en casa empieza por saber dónde se va. En un hogar español medio, la mayor parte se la lleva la calefacción, y después vienen los electrodomésticos y el agua caliente. Con esa información, pequeños cambios de hábitos, unos ajustes en los aparatos y algo de automatización permiten gastar menos sin renunciar al confort.
En esta guía repasamos el reparto real del consumo, los gestos que recomiendan los organismos oficiales y cómo la domótica sin obras te ayuda a que esos gestos se cumplan solos, también cuando no estás en casa.
En resumen
- La calefacción supone de media el 63,9 % de la energía de un hogar español, así que es donde más se nota cualquier ajuste.
- Las recomendaciones oficiales son concretas: unos 21 °C en invierno, 26 °C o más en verano, LED en la iluminación, programas ECO y cero consumo en reposo innecesario.
- Aislar bien y aprovechar la luz natural reduce la demanda antes de que enciendas nada.
- Lo difícil no es saber qué hacer, sino hacerlo cada día: programar y automatizar quita esa carga.
- La domótica inalámbrica permite automatizar luces, persianas y climatización sin obras ni rozas.
Tabla de contenidos
- Qué consume más energía en una casa
- Iluminación: el cambio más sencillo
- Calefacción y aire acondicionado sin perder confort
- Electrodomésticos, cocina y agua caliente
- Aislamiento y luz natural: ahorrar antes de consumir
- Cómo controlar el consumo del hogar a distancia
- La mirada de Domótica sin Obras
- Qué te ofrecemos para tu vivienda
- Un plan de ahorro en siete pasos
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
Qué consume más energía en una casa
Antes de cambiar bombillas conviene mirar el panorama completo. Según el estudio SPAHOUSEC que recoge el Ministerio para la Transición Ecológica, este es el reparto medio de la energía doméstica en España:
| Uso | Porcentaje del consumo |
|---|---|
| Calefacción | 63,9 % |
| Electrodomésticos | 15,3 % |
| Agua caliente sanitaria | 10,7 % |
| Cocina | 6,6 % |
| Iluminación | 2,8 % |
| Aire acondicionado | 0,7 % |
La lectura práctica es clara. Si quieres notar el ahorro, empieza por la climatización y el agua caliente. La iluminación pesa poco en el total, pero es el cambio más fácil y barato, y es un buen punto de partida para automatizar.
En cifras absolutas, Consumópolis indica que una vivienda española consume de media 9.922 kWh al año. Las viviendas unifamiliares llegan a 15.513 kWh y las de bloque se quedan en 7.544 kWh. Esa información también señala que el consumo sube en las zonas frías del interior y baja en las zonas atlánticas y mediterráneas, algo que en Cataluña conviene tener presente: no es lo mismo una casa en la costa que otra en el Pirineo.

Y entre los electrodomésticos, ¿cuáles pesan más?
La OCU señala como grandes consumidores, según sus hipótesis de uso, la secadora, el lavavajillas, el frigorífico, la lavadora, el televisor y el horno. El gasto real depende del modelo, de la antigüedad, de su eficiencia y de cuánto lo uses. El frigorífico destaca dentro del grupo porque está enchufado los 365 días del año, según el propio MITECO.
Iluminación: el cambio más sencillo
Aunque la luz sea solo el 2,8 % del total, es donde más fácil resulta actuar y donde los hábitos se ven enseguida. El IDAE recomienda:
- Aprovechar la luz natural todo lo posible.
- Apagar la luz de las estancias vacías.
- Sustituir bombillas incandescentes y halógenas por LED.
- Limpiar lámparas y pantallas, porque el polvo resta luz.
- Usar iluminación focalizada donde de verdad la necesitas, por ejemplo en la mesa de trabajo, en lugar de encender toda la sala.
- Instalar programadores o detectores de presencia en zonas de paso cuando tenga sentido.
El último punto es el que más se olvida. Todos sabemos que hay que apagar la luz, pero en el pasillo, el baño o el garaje se nos escapa a diario. Un detector de presencia o una escena programada lo resuelve sin que tengas que pensarlo.
Los colores claros en techos y paredes también ayudan: reflejan más luz y necesitas menos alumbrado artificial.
Calefacción y aire acondicionado sin perder confort
Es el capítulo más importante, porque ahí está la mayor parte del gasto. Las pautas del IDAE son:
- Temperatura de invierno de unos 21 °C, con ropa adecuada dentro de casa.
- Temperatura de verano de 26 °C o más si usas aire acondicionado.
- Termostato programable, para que la calefacción funcione cuando hay alguien y no cuando la casa está vacía.
- Apagar la calefacción mientras duermes.
- Ventilar unos minutos, no dejar las ventanas abiertas durante horas.
- Persianas, toldos y aislamiento para frenar el calor en verano y las pérdidas en invierno.
Otra fuente recuerda que bajar la calefacción a 16 °C por la noche es parte de ese ajuste de horarios; Consumópolis, por su parte, coincide en las temperaturas moderadas y la ropa de abrigo como primera medida.
El problema de la rutina
En teoría, todo el mundo sabe que hay que bajar el termostato al salir de casa. En la práctica, a las ocho de la mañana con prisas, nadie lo hace. Por eso programar es más útil que proponerse recordarlo. Una rutina de mañana, otra de noche y una de ausencia cubren la mayoría de situaciones.
Electrodomésticos, cocina y agua caliente
El segundo gran bloque son los aparatos. Estos ajustes los recomienda el IDAE:
- Elige electrodomésticos eficientes al renovarlos.
- Usa los programas ECO.
- Pon lavadora y lavavajillas siempre con carga completa.
- Evita el standby.
- Tapa las ollas al cocinar.
- No dejes los grifos abiertos sin necesidad.
- Prefiere la ducha al baño y usa reductores de caudal.
- Aísla los depósitos y las tuberías de agua caliente.
La OCU añade un matiz que conviene recordar: incluso un electrodoméstico eficiente puede gastar más si lo usas con un programa distinto del ECO. La etiqueta no sirve de mucho si el hábito va en dirección contraria.
El consumo en reposo
El standby parece pequeño, pero se acumula. La OCU calcula que el reposo de una caldera de gas, unos altavoces inteligentes y un robot aspirador puede sumar 76 kWh al año y unos 24 euros, según sus análisis. Es una cifra moderada para tres aparatos, pero en una casa con televisores, consolas, cargadores y equipos de sonido el total crece. Consumópolis aconseja también desconectar los cargadores cuando no están cargando.
Una regleta con interruptor es la solución básica. Un enchufe o un módulo programable es la versión cómoda: cortas el consumo de un grupo de aparatos con un toque o a una hora fija.

Aislamiento y luz natural: ahorrar antes de consumir
La energía más barata es la que no hace falta usar. El IDAE recomienda ventanas de doble cristal con marcos de rotura de puente térmico, porque una vivienda bien aislada necesita menos energía y pierde menos calor. Consumópolis incide en mejorar el aislamiento de techos, puertas y ventanas.
Si no puedes hacer una reforma, hay medidas pequeñas:
- Burletes en puertas y ventanas.
- Cortinas gruesas o persianas cerradas en las horas más frías.
- Persianas bajadas en las horas de más sol en verano.
- Muebles que no tapen los radiadores.
Las persianas son un buen ejemplo de dónde la automatización ayuda de verdad. Si se abren con el sol de invierno y se cierran en las horas de más calor, la casa gana o pierde menos temperatura sin que tú hagas nada.
Cómo controlar el consumo del hogar a distancia
Ahí entra la domótica. Se trata de conectar luces, persianas, climatización y enchufes a un sistema que puedes manejar desde el móvil o con la voz, y que además ejecuta rutinas por su cuenta. En la práctica, te permite:
- Programar horarios de calefacción, luces y enchufes.
- Crear escenas, como «salgo de casa» o «me voy a dormir», que apagan luces, bajan la climatización y cierran persianas de golpe.
- Controlar desde fuera: si te has dejado algo encendido, lo apagas desde el móvil.
- Usar la voz con asistentes como Alexa, Google Assistant o Siri.
- Automatizar persianas según la hora o la luz.
No hace falta cambiarlo todo. Se puede empezar por la iluminación y las persianas e ir ampliando por zonas.
La mirada de Domótica sin Obras
En nuestra experiencia con viviendas, la mayoría de las personas ya sabe qué debería hacer para ahorrar energía. Lo que falla es la constancia. Nadie quiere ir apagando cosas por la casa ni recordar el termostato cada mañana.
Por eso defendemos que el ahorro funciona cuando es automático. Trabajamos con tecnología inalámbrica, así que no hay que abrir paredes, tirar cables ni salir de casa durante semanas. Instalamos la iluminación, las persianas, la seguridad y el confort de forma escalable: empiezas con lo que más te interesa y amplías cuando quieras. Y todo se integra con Alexa, Google Assistant y Siri, para que el control sea tan simple como decir una frase.
Nuestra recomendación es no empezar por la tecnología sino por la pregunta: ¿qué haces cada día que preferirías que hiciera la casa por ti? De ahí sale el proyecto.
"Cuando identificamos una rutina diaria, lo mejor es automatizarla y dejar de pensar en ella." — Nacho Badia
Qué te ofrecemos para tu vivienda
Si quieres pasar de los buenos propósitos a una casa que gestiona sola la luz, las persianas y el confort, en Domótica sin Obras diseñamos una instalación de domótica sin obras adaptada a tu vivienda y a tus rutinas. Calculamos cada proyecto de forma personalizada, así que no hay un paquete cerrado que no encaje con tu casa.
También trabajamos con sistemas Loxone, con opciones Esencial, Confort y Premium que puedes consultar en nuestra página de instalación de sistemas Loxone. Cuéntanos qué quieres mejorar y te orientamos.
Un plan de ahorro en siete pasos
No tienes que hacerlo todo a la vez. Este orden va de lo más barato a lo más completo:
- Revisa tus facturas y apunta cuánto consumes en cada estación. Así sabrás dónde hay margen.
- Ajusta la climatización a 21 °C en invierno y 26 °C o más en verano.
- Cambia las bombillas incandescentes y halógenas por LED.
- Elimina el consumo en reposo con regletas o enchufes programables.
- Usa los programas ECO y las cargas completas en lavadora y lavavajillas.
- Mejora el aislamiento con burletes, cortinas y, si puedes, ventanas de doble cristal.
- Automatiza las rutinas: luces, persianas y climatización con escenas y horarios.
Los seis primeros pasos dependen de tu constancia. El séptimo es el que hace que se mantengan en el tiempo.
Preguntas frecuentes
¿Qué gasta más energía en una casa?
La calefacción, con un 63,9 % del consumo medio según el estudio SPAHOUSEC citado por el MITECO. Le siguen los electrodomésticos, con un 15,3 %, y el agua caliente, con un 10,7 %. Dentro de los aparatos, el frigorífico pesa mucho porque nunca se apaga.
¿A qué temperatura conviene poner la calefacción?
El IDAE recomienda unos 21 °C en invierno con ropa adecuada, y 26 °C o más en verano si usas aire acondicionado. También aconseja apagar la calefacción mientras duermes. Un termostato programable te ayuda a cumplirlo sin pensarlo.
¿Merece la pena sustituir las bombillas por LED?
Sí. El IDAE recomienda cambiar las incandescentes y halógenas por LED, y combinarlo con apagar las luces de las estancias vacías. Es una de las medidas más fáciles de aplicar y no requiere ninguna obra.
¿Puedo automatizar mi casa para ahorrar sin hacer obras?
Sí, con tecnología inalámbrica. No hace falta abrir paredes ni pasar cables: se instalan módulos para luces, persianas y climatización que se controlan desde el móvil o con la voz. Puedes empezar por una zona y ampliar después.